«Mis padres buscaban "lo típico", una residencia que me facilitase vivir un orden, hacer amigas y estar a gusto. En el CET he encontrado un ambiente muy familiar, donde puedes forjar amistades y aprender a vivir un horario que te enseña a compatibilizar las distintas realidades que forman parte de tu vida». Marina.
Se trata de una residencia, de plazas reducidas. Conviven chicas de edades similares. Esto facilita un ambiente familiar y apoyo para adaptarse desde las primeras semanas del curso en el estreno de amistades, de ciudad, de lugar de vivienda y centro académico.
En la residencia se vive un horario flexible que garantiza el rendimiento laboral y académico de las estudiantes.
Habitaciones: todas individuales.
Limpieza diaria: se incluyen las sábanas y las toallas.
Servicio de cocina propio: pensión completa, incluidos fines de semana y festivos.
Horarios de comida flexibles, adaptados a las clases y horario de trabajo.
Además, se facilita la posibilidad de: